martes, 25 de septiembre de 2012

De viajes y aventuras

Una de las cosas que más disfruto es viajar. Este año, como regalo de YO para MI por motivo de mi cumpleaños número 30 (que no fue precisamente el evento del año), me voy a ir de vacaciones a un hermoso país del sur de América... Durante la organización, he aprendido algunos tips que generosamente comparto con ustedes:

1. Cuando se va a otro país, es mejor verificar si los tiquetes salen más baratos comprandolos en el país de destino (sobre todo si uno se va a desplazar entre diferentes ciuades). En mi caso, si compraba pasajes para vuelos internos con mi tarjeta, los tiquetes costaban el triple!!!! Para aprovechar la oportunidad, mis tiquetes los compró una amigo que vive allá ... si no tienen un contacto, vale la pena averiguar con las agencias de viajes locales, que aunque les cobrarán recargo, les pueden ofrecer mejores tarifas que las que conseguirían directamente.

2. Escriban directamente a los hoteles en los que se quieren hospedar (no importa que tengan sistema de reserva por internet). Muchos ofrecerán tarifas preferenciales por ser clientes directos (lo que no le van a pagar a Booking, Despegar, etc), por hacer pago en efectivo en moneda local, y lo mejor, de esta forma son más flexibles con las cancelaciones (de hecho, para mi próximo viaje, 2 de 3 hoteles ni siquiera me pidieron una tarjeta de crédito). Aca también debo decir que hay muy buenos hoteles que (por razones que desconozco) no aparecen en Booking o similares, así que una buena búsqueda en Google les puede presentar excelentes alternativas con precios razonables (esto requiere paciencia, pero vale la pena). Eso sí, hagan el favor de promocionar (para bien o para mal) los hoteles en los que se hospeden... esto puede ayudar (aunque sea marginalmente) a que no dependan exclusivamente de los intermediarios que les cobran altas comisiones sólo por incluirlos en sus páginas de internet.

3. El próximo consejo no lo aplico por mis preferencias personales, pero si el objetivo es economizar, viajen acompañados. Una habitación de hotel usualmente tiene el mismo costo para 1 o 2 personas... y la gran mayoría ofrece en una habitación "sencilla" una cama king (o similar) o dos camas twin, así que no necesariamente hay que compartir cama para obtener un mejor precio per capita...

4. Cuidado con los planes todo incluido. Aunque pueden ser una buena opción en aquellos casos en los que uno va a pasar gran parte del tiempo en el hotel, no resultan taaan económicos si lo que se busca es recorrer y conocer. Tener en cuenta los siguientes elementos:

  • Muchos dirán que si se pagara aparte por la comida incluida en el plan, se pagaría el doble, pero la verdad es que, en condiciones normales, ¿quién se comería toda la comida y se tomaría todo el licor que se consume en un plan todo incluido?... Pues nadie!!! La verdad verdadera es que uno exagera comiendo de más, repitiendo cosas que solo engordan, y que si uno lo mira objetivamente, pues no siempre son taaan ricas y mucho menos saludables.
  • En algunas ciudades el encanto está en conocer sitios cercanos, en recorridos que pueden durar más de 4 horas; así que si uno paga un plan todo incluido y de verdad quiere economizar, se tendría que aguantar hasta una hora absurda para llegar al hotel a comer algo. Además, la comida que se consigue en las calles, plazas, restaurantes suele ser un mejor reflejo del lugar que se está visitando, ¿por qué perderse de eso?
  • Algunos hoteles ofrecen cenas en restaurantes internacionales dentro del plan... por lo que me ha tocado, esos restaurantes son comedores con un único menú para todos los "afortunados" que alcanzan a hacer la reserva requerida... la mayoría de las veces habría disfrutado más el bufé usual...

Esto es lo poco que he aprendido hasta ahora organizando el viaje (todavía no me he ido)... ¿algún consejo/ comentario/ opinión en contrario?

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Del poder de las frutas...


Alguna vez la que era la novia de un amigo entró a trabajar en la misma empresa en la que trabajo yo. Para efectos de este texto, la llamaremos Carolina. Como creyente entre la amistad auténtica entre hombres y mujeres, siempre he tratado de llevarme bien con las novias de mis amigos; eso sí, evitando los extremos para no caer en i) mil conflictos de interés cuando alguno de los dos me cuenta algo que yo sé que el otro no sabe… pero que debería saber (como en la política, es mucho más fácil defender un solo bando en vez de buscar equilibrios imposibles) o ii) hacer parte de la dolorosa separación de bienes y responsabilidades llegado el momento de la ruptura. Todo esto para decir, que trataba de llevarme bien con Carolina, sin caer en el extremo de ser su nueva mejor amiga.

 En sus primeros días en el nuevo trabajo, Carolina tuvo una reunión con una de las mayores brujas de la compañía; entiéndase por bruja una mujer inteligente, con carácter y bastante respetada en toda la organización, pero tierna, lo que se dice tierna… pues no… de hecho tiene un genio de los mil demonios. Por practicidad llamaremos a este nuevo personaje “La Bruja”.  

No tuve la fortuna de asistir a la mencionada reunión, pero después en algún encuentro de mi grupo de amigos, Carolina comentó que le había ido como mal… “Esa vieja es un limón” me dijo… Ante tal descripción, no quise que entrara en detalles. 

Esa noche, en la soledad de mi habitación (porque a menos que estén mis sobrinos de visita, siempre estoy sola…) me quedé pensando en esa afirmación. Primero pensé en La Bruja (ahora calificada como fruto ácido)  … es una persona a la que admiro bastante, muchos le tienen miedo, pero también debo reconocer que muchos se quieren acostar con ella… No es especialmente divina… es más una mujer de esas tan seguras que tienen su encanto precisamente en la forma de tratarlos, burlarse de ellos (a veces sin que se den cuenta) y/o demostrarles lo equivocados que están (porque cuando dije que era inteligente, es porque es MUY inteligente, brillante de hecho). Después me quede pensando en el Limón… uno de mis sabores favoritos, porque es fuerte, porque es ácido, porque es un sabor que SIEMPRE, SIEMPRE se recuerda, pero cada vez que uno lo prueba lo vuelve a coger fuera de base y le hace cerrar los ojos y hacer mil muecas… incluso a mi me reconforta y me quita la gripa.  

Entonces me di cuenta:  ¡Yo quiero ser como ella! !Yo quiero ser un limón! Y no porque quiera acostarme con alguien… de hecho, me consta que de toda su fanaticada laboral, ninguno ha tenido suerte… y me consta, porque la Bruja es una de mis mejores amigas… Pero también me consta que es una persona que lidera su propia vida, que tiene claros sus posibilidades y sus límites, que es auténtica y que nunca pasa inadvertida.

Carolina claramente no sabía semejante (aunque mínimo) detalle y por eso se aventuró a contarme su impase… Volviendo al principio para llevarme bien con las novias de mis amigos, nunca le comenté a La Bruja sobre aquella “opinión”, pero debo confesar que si me entró un fresco cuando mi amigo terminó con Carolina… Claro que también sentí un fresco cuando La Bruja obtuvo un nuevo (y mejor) trabajo en otra empresa, porque de no haber sido así, en este momento sería mi jefe … las vueltas que da la vida… Y hablando de jefes, ¿no he mencionado que me encanta mi nuevo jefe? ... Al fin tengo un incentivo real para llegar temprano a la oficina...

domingo, 2 de septiembre de 2012

Auto-Sabotaje

Es esa maldita manía de arruinar los logros o de inventar excusas para no conseguirlos. Muchas veces he sido consiente de que lo malo que me pasa es mi pereza y mi desidia, conozco las soluciones, pero me quedo cómodamente sentada esperando que el universo conspire a mi favor para arreglar todos mis problemas.

Quiero dejar de ser mi mayor obstáculo...

Siempre he pensado que si fuera flaca, automáticamente mi vida sería maravillosa: tendría una carrera exitosa, viajaría por el mundo y encontraría al hombre de mi vida... más otro par de soluciones mágicas. Suponiendo que el hombre de mi vida es un superficial de miedo, claramente ser gorda no es la mejor arma para conquistarlo... pero como es que la obesidad me impide ser exitosa en mi trabajo y viajar?...

No soy bailarina, ni gimnasta, ni consultora de belleza... lo mío son las finanzas y gran parte de mi trabajo ocurre al frente de un computador... la gran parte de mis contactos están fuera del país y solo los contacto telefónicamente... Por lo visto yo misma, con o sin kilos de mas, estoy construyendo mi mediocre futuro profesional.

Y sobre viajar... pues que yo sepa las aerolíneas de mi país aun no han restringido el acceso de personas con Obesidad Tipo I a los aviones... ni siquiera cobran recargo por exceso de peso del pasajero...

Entonces no se qué me hace pensar que todo se va a arreglar con XX kilos menos... si es que algún día consigo adelgazar, seguiré siendo fracasada y deprimida, pero flaca... espero que en su momento al menos sea un consuelo.

lunes, 27 de agosto de 2012

Los regalos no se devuelven

Hoy me llamó una amiga, un poco despechada, a comentar que le iba a devolver un regalo a un idiota con el que estuvo saliendo, pero con el que finalmente no funcionaron las cosas (obviamente por culpa de el!)

Puede que yo no sea muy buena para dar consejos y que mi vida sentimental sea menos que ejemplar, pero si hay algo en lo que estoy segura de tener la razón es en que los regalos NO SE DEVUELVEN. Para algunos ir a fiestas de matrimonio y dar regalos, es una simple cuenta de ahorros cuyos rendimientos se verán el día del propio matrimonio cuando uno reciba mil regalos... este no es el caso. Una relación, sin importar que tantos depósitos reciba, no es una cuenta de ahorros y en consecuencia NO SE ACEPTAN RETIROS....

"Que no quiero deberle nada"... tranquila, NO SE LE DEBE NADA. Uno ya invirtió tiempo y esfuerzo, y cualquier pequeño o gran detalle que nos estorbe debe ser tomado como una pequeña indemnización por los perjuicios materiales, sentimentales, espirituales, familiares o los que sean... por insignificantes que los queramos hacer parecer. Además devolver un regalo solo se verá como un intento desesperado de ver al idiota en cuestión y eso va en contra de la moral, las buenas costumbres, los mandamientos, el glamour y la etiqueta.

"Que no quiero tener nada que me lo recuerde"... Ojo! He dicho que el regalo no se devuelve... pero como ya se tiene el derecho de dominio y usufructo del bien en cuestión, uno puede hacer lo que quiera con el ... guardarlo, esconderlo, quemarlo, re-regalarlo... Sugiero evaluar con un tercero objetivo (ojalá con habilidades para los negocios) antes de botar, quemar o destruir alguno de los objetos del no-deseo.

"Que mi nuevo novio/amigo/pareja/amante se pone celoso"... Para la nueva adquisición la solución es AGUA Y AJO... A-AGUAntarse y A JOderse".... que reponga primero el pequeño acervo de bienes adquiridos, que se comporte y se gane nuestro esfuerzo para deshacernos de algo que fue "tan especial para nosotras". Ya cuando la nueva relación esté más avanzada, se puede evaluar el párrafo anterior...

Creo que cada una se puede inventar mil excusas para tratar de devolver un regalo, pero NO, ESO NO SE HACE. Con el dolor del alma, pero los pocos o muchos regalos que uno haya recibido, son de uno y por algo se los habrán dado. Si son muy costosos, pues mejor... no se perdió tanto como en el diluvio... si son insignificantes pues será mas fácil prescindir de ellos... pero DEVOLVERLOS, NUNCA.


martes, 21 de agosto de 2012

Madrugar.... que es madrugar???

Mi buen propósito aun no ha dado resultados... madrugar no es lo mío, pero tengo que seguir intentando antes de comprometerme con algo mas. Cuando se tiene tan poca fuerza de voluntad, hay que ahorrarla.


domingo, 12 de agosto de 2012

Paso 1: Vencer la pereza

Mi peor defecto y obstáculo es mi infinita y fuerte pereza, así que si quiero salir de este hueco, tengo que empezar por vencerla... algo sencillo para empezar: levantarme temprano y llegar a tiempo a la oficina. No es que pase algo por llegar tarde, igual nunca salgo temprano, pero si llego más temprano, puedo organizar mejor el resto del día.

No más pereza, no más él.


jueves, 9 de agosto de 2012

Lo que yo necesito

Este es el problema:  cada vez que conozco a un hombre, me armo la película: o de que el caballero en cuestión va a ser el padre de mis hijos adoptados, o que por lo menos se va a enamorar perdidamente de mí, mientras debo decirle con lágrimas en los ojos que solo lo veo como un amigo porque ya encontré a mi media naranja/limón/mandarina.
Yo lo que necesito es estar sola y aprender a ser feliz con eso. Sin imaginarme películas extrañas auto-convenciéndome de que algún día llegará el amor de mi vida. Hay que trabajar con la realidad: el amor de mi vida no existe, y si existe no está acá, luego tengo que aprender a vivir sin él y sin buscarlo, ni esperarlo, ni desearlo.
Al fin tengo claro lo que necesito. Ahora solo tengo que conseguirlo.