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miércoles, 26 de enero de 2011

La MEJOR película

Lo mejor que puede pasar es que a alguien se le olvide tu cumpleaños. Especialmente cuando ese alguien tiene un gran sentido de culpa del cual aprovecharse.

El lunes, después de cinco días de notable ausencia virtual, Javier decidió aparecer... Después de los saludos y preguntas de rutina, le recordé, de la forma más diplomática posible, que había sido mi cumpleaños y que él ni siquiera había aparecido. En consecuencia, me ha saludado todos los días por el chat y hoy me invitó a cine. Y ese es el motivo de esta entrada: La Película con P Mayúscula: EL GRAN CONCIERTO.

Es de lejos la mejor que he visto en mucho tiempo: con el reflejo de dos culturas diametralmente opuestas, con los sonidos de dos idiomas igual de hermosos, Tchaikovsky, vodka francés, comunismo, risas y las inmensas ganas de llorar al escuchar el concierto final... se me hizo un nudo en la garganta mientras lo escuchaba, y es exactamente igual al que tengo mientras escribo esta entrada... Un nudo de garganta lleno de emoción y de la alegría de haber vivido algo bello...

Hace mucho tiempo no disfrutaba tanto una película... es de esas que uno puede amar o AMAR... no puede ser ignorada, no debe ser criticada, debe ser disfrutada por aquellos que no podemos vivirla...
Para el Gran Concierto, Mil Estrellas!
Con Javier no pasó nada. Ambos disfrutamos la película, pero él no ha entendido que hacerme feliz requiere más que una invitación a salir... tal vez si el hubiera escogido la película, lo habría admirado por siempre y obviamente habría caído rendida a sus pies; pero ya le perdoné mucho... y quiero dejar de esforzarme y quiero aceptar las señales: ¿¿¿ qué se puede esperar de alguien que se olvida de tu cumpleaños???



jueves, 20 de enero de 2011

Probar algo nuevo

Aún no se si clasificar el título de esta entrada como sugestivo o simplón... Lo único que quiero recordarme hoy es que me quedan muchas cosas nuevas por probar: nuevos restaurantes, conocer más ciudades, más países, más sabores de helado, más cócteles, más clases de café en diferentes preparaciones....

Hace un año estaba en otro lugar y era absolutamente feliz! Encontré un café en el barrio coreano atendido por una de las mejores dueñas de cafés que he conocido en mi vida. Después de haber pasado varias semanas tratando de encontrar un café decente en medio del invierno canadiense... lo encontré! Es un sitio muy acogedor, tranquilo, en los que uno se puede sentar por horas a estudiar, hablar, mirar por la ventana o leer sin que nadie te mire mal para que te vayas rápido y con una alta probabilidad de recibir galletas "cortesía de la casa". Obviamente el primer día que fui, pedí un café normal (más conocido como tinto en estas tierras) con la fortuna que era colombiano! Pero contrario a lo que pueden pensar, no seguí tomando el mismo siempre... cada vez que iba revisaba el menú descuidadamente para encontrar alguno que no hubiera probado: capuchino, mokachino, americano, latte, latte vainilla, etc etc etc... Obviamente el chocolate, el té y la cidra caliente también entraron en mi degustación.

Ese sueño solo duró tres meses, pero ahora creo que este tipo de cosas son las que lo hicieron divertido: vivir un día a la vez, evaluar todas las opciones sin afán y tomar decisiones conscientes... nada por costumbre. Por la mañana pensaba si me levantaba o no, si entraba a clase o me quedaba en el restaurante coreano tomando té caliente, si caminaba hasta la estación del metro o esperaba el bus... absolutamente todo era un ejercicio de libre albedrío sin ningún espacio para el determinismo. Creo que necesito recuperar esa buena costumbre... correr el riesgo de probar algo que puede que no me guste, de ir a un sitio nuevo, de caminar hasta la estación de Transmilenio en vez de coger un taxi, de tratar un nuevo trabajo, de aprender coreano o mandarín, de vivir un poquito más.

lunes, 10 de enero de 2011

De los libros y las películas

Me encanta leer y es una de las pocas actividades que logra mantenerme concentrada. Es la mejor forma de imaginar, de sentirse el protagonista de una historia sin la horrible necesidad de la validación de un tercero; cuando leo un libro me gusta o no me gusta o me gusta una parte y el resto no... es sencillo: es mi veredicto y no hay que convencer a nadie de que tengo la razón.

Después de leer, puedo adoptar las características que me gustan de algún personaje, y armarme mi propia historia... dependiendo del estado de ánimo puedo volverme la protagonista perfecta e invencible o la mujer dulce y vulnerable. Debo admitir que el papel de dulce y vulnerable es más frecuente, y supongo que es porque es la última sensación que puedo transmitir... en la vida real soy una mujer "poco agraciada": algunas almas buenas han mencionado que soy atractiva y que SI (y SOLO SI) adelgazara (TAL VEZ) seria bonita, pero cuando uno ha pasado toda la vida consciente por encima del peso saludable, termina usando la máscara permanente del condescendiente que en la Etapa 1 se ríe cada vez que alguien se burla de sus defectos físicos, en la Etapa 2 complementa los chistes y en la Etapa 3 simplemente evita el encuentro personal con los amigos esbeltos. Cabe anotar que en todas las Etapas, llegaba a llorar por las noches... pero ahora, pase a la Etapa 4 en la que los veo cuando es estrictamente necesario, como o tomo lo que la cortesía demande y mantengo silencio absoluto cuando hablan de los temas que me incomodan; encuentro desgastante invertir mi poco o mucho ingenio tratando de disimular que no me importa, así que ahora acudo a la indiferencia... tal vez algún día lo noten y cambien el tema o tal vez yo reúna el coraje para decir que no y dejar de asistir a las sesiones de tortura.

El encanto de la lectura se repite en las películas con el valor agregado de contar con caras definidas para los personajes y  bandas sonoras, lo que compensa la poca extensión de las películas y la omisión de algunos detalles si no importantes, bastante conmovedores.

Por ahora no se que más decir... si alguien lee esto, al menos ya sabrá lo que me gusta, aunque sigo sin decidir si quiero que me conozcan. Por ahora solo se que este blog es para escribir y ver que pasa... ¿Algún visitante? ¿Algún comentario?