lunes, 21 de mayo de 2012

Cansada de muchas cosas

Estoy cansada de creer que estoy comiendo mejor, cuando hace un mes no bajo de 87k. Estoy cansada de la incompetencia de mi hermana para ser una buena madre (no pido nada excepcional...solo una buena madre). También estoy cansada de mi incompetencia para vivir mi vida, darle mil cachetadas hasta que reaccione y vencer mi pereza.

También estoy harta de que esta casa se sienta llena de problemas y vacía de paz. Hace rato no me dan ganas de llegar a mi casa y, cuando finalmente tengo que hacerlo, siento el dolor en mi espalda, el mismo que sentía en el colegio cuando tenía que llevar más libros de los realmente necesarios. MI vida continua siendo una carga, para muchos, pero especialmente para mi.

Incluso los sueños y los buenos pronósticos cansan cuando no se hacen realidad. Recuerdo cuando dijeron que todo iba a cambiar, pero hasta ahora ninguno de los cambios es satisfactorio. He perdido más de lo que he ganado, y sí, he reído, pero también lloro por las noches cuando creo que nadie me escucha. Cada vez pasan más días sin saber de Javier; en contadas horas, habrá pasado oficialmente una semana sin que me escriba. No se si lo extraño a él o extraño tener a alguien que me salude en las mañanas y me desee un buen día... es cierto que a veces pasan días sin que piense en él, pero cuando lo recuerdo, siento un vacío al que ya me estoy acostumbrando; tal vez sea el mismo vacío que sentía antes de conocerlo.

viernes, 6 de abril de 2012

Viajar

Pues si señores: soy gorda, y nadie me mira, al menos no sin desprecio o lástima. Me veo más vieja de lo que dice mi cédula, me visto con ropa de señora (que además no combina) y paso mis días encerrada, sin una invitación para tomar café.

Estoy sola y necesito construir mi vida. Sola, si. Ya no creo que en un futuro lejano me enamoraré, me casaré y tendré hijos. No, eso no me va a pasar a mi. Soy tan gorda que nadie quiere acostarse conmigo.

Voy a empezar ahora si a vivir, a vivir sola como he de estar de acá en adelante. No puedo seguir esperando milagros o iluminaciones divinas. Tengo que construir lo que sea que vaya a ser mío: viajes? tal vez... es de esas cosas que disfruto sin compañía.

Este va a ser mi viaje. El viaje de una ermitaña buscando su rinconcito para no ser molestada, ni observada.

domingo, 11 de marzo de 2012

Otra vez sola

No pude aguantar más. El es la persona más noble que conozco, de hecho es el niño más noble que conozco, pero con mi infinita amargura no puedo estar cerca de un niño. Ahora lloro, me arrepiento y a la vez pienso que fue lo mejor. Lo mejor para él, para que sea feliz. Yo seguiré igual, amarga, pero sin la carga de arruinarle la vida.

Él va a poder estar con alguien más. Alguien que valore su inocencia y su nobleza. Alguien a quien no le importen las nimiedades que me importan a mi. Él va a ser feliz: Dios te lo pido, las lágrimas de hoy, las suyas y las mías, habrán valido la pena si él llega a ser feliz. Dale una vida feliz, una mujer hermosa, paciente, amorosa y alegre... tan alegre y tan inocente como su propio corazón. Dale tranquilidad y crecimiento. Dale sabiduría y conocimiento. Dale la certeza de mi amor y de lo importante que es para mi. Siempre será el mejor recuerdo.

sábado, 10 de marzo de 2012

La perfecta definición de ansiedad

Esta semana no ha sido fácil. En mi casa no hacemos más que extrañar a perrito y pretender que todo está bien; a veces tengo sueños tontos y espero que ladre cuando abro la puerta. Pero el ya no va a volver a ladrar.

Por otro lado, las cosas con Javier están bien. Se mantienen a flote en un precario equilibrio, pero no avanzan, no mejoran. No se si decirle que lo que hace no es suficiente, ¿para qué pedirle más si en algún momento todo va a colapsar? ¿de qué sirve que él busque ser mejor si yo sigo sumida en la mediocridad?

Estoy cansada, triste, aburrida... aburrida de seguir siendo yo, gorda, sarcástica y fea. Sigo imaginando y soñando, pero ninguno de mis sueños se hace realidad. Y mis realidades cada vez me gustan menos.

El peso... el peso no cambia. Se redistribuye de la peor forma a lo ancho de mi cuerpo, pero no he podido hacer que desaparezca. Y mientras el peso no se vaya, no se irá la tristeza, y después quedarán otras cargas... y yo seguiré estando triste.

domingo, 4 de marzo de 2012

Asesinos de mascotas

Un carro atropelló a mi perro anoche, matándolo instantáneamente. No me pude despedir, no lo pude ver como dormido y al imbécil que lo mató, ni le importó dejar desoladas a seis personas. 

 Dicen que no hay que desearle mal a nadie, pero ¿qué más se puede sentir por alguien que asesinó a alguien de tu familia si no es odio?

Mi perrito iba a cumplir trece años este miércoles. Era blanco y tan temperamental como todos los de esta casa.

domingo, 19 de febrero de 2012

To me - Sección 1



Señores, hoy es uno de esos días en los que no se que diablos estoy haciendo de mi vida. Digan lo que digan, me siento una perdedora. ¿De qué me sirve tener un buen trabajo si no me gusta esforzarme en lo que hago y a pesar de tener un buen sueldo vivo llena de deudas? ¿De qué me sirve haber tenido una beca y el mejor promedio cuando siento que no he logrado ni la mitad de lo que habría podido?

Mi vida sentimental tampoco se destaca por ser lo que anda bien, aunque tampoco se puede decir que sea un desastre. Él al menos se está esforzando y todavía logra derretirme con la mirada de cordero degollado. Yo obviamente sigo con mis películas mentales, en las que un magnate apuesto de coeficiente intelectual superior me ruega que deje atrás mis convicciones para casarme con él y dejar que me mantenga.

Quiero hacer un MBA. Las razones: honestamente creo que soy de las personas más inteligentes y capaces académicamente que conozco y me resisto a creer que me quede grande! Además necesito descansar del trabajo; no porque esté especialmente cansada, sino porque no me gusta en lo que me he convertido. Me siento mediocre… creo que igual hago las cosas mejor que muchas otras personas, pero lo triste es que podría hacerlo aún mejor y nunca lo hago… ¿Y si mi destino es hacer algo sencillo para no estar comparándome ni arrepintiéndome de lo poco que hago?

Quiero volver ver a ser la niña clavada y dedicada de hace cinco años. La que podía llegar a la oficina a las 6am, salir a las 10pm y llevarse trabajo para la casa. La que asumía más de lo que podía, pero al final podía y por eso le asignaban todos los temas chéveres. La que era la primera opción, y no el plato de segunda mesa.

No necesito una luz, necesito una salida de emergencia iluminada, preferiblemente con salida a un avión internacional con destino cinco estrellas y regreso no programado. Necesito disciplina líquida o en pastillas, para dejar de quejarme, dejar de divagar y dejar de escribir estos mensajes que al final no mejoran las cosas: sólo son el claro testimonio de mi responsabilidad sobre mi infinito fracaso.

La dieta a la que también le he invertido millones de pesos, le han faltado centavos de voluntad… con uno solo, habría alcanzado un mínimo resultado. Con mi desidia, el resultado ha sido infinitesimal con tendencia al contundente cero. Mientras tanto, mi vida, tiende al abismo de la indiferencia, al del olvido al que pasan los comunes que sólo se pudieron destacar por lo profundo de su mediocridad.




sábado, 18 de febrero de 2012

Organizando la vida

Ya tengo 30 años y no he hecho ni la mitad de las cosas que quería. No tengo mi propio sitio, siento que mi vida profesional está estancada, la sentimental es menos que incipiente y cada vez estoy más gorda... tal vez lo último sea una causa de todo lo anterior.

¿Cómo empezar a reconstruir mi vida, o mejor, a construirla? Cuando nunca se ha tenido algo, no se puede decir que se vaya a volver a empezar.

¿Podrán empezar a ser estos tiempos contundentes para mi, así como lo fueron para él?