sábado, 14 de diciembre de 2013

Además de gorda, fea...

La familia, los amigos, la publicidad y las revistas dicen que el físico no importa. Y sí, si importa.

Importa sobretodo cuando uno es gordo, pero además es feo.

No soy muy sociable. No tengo tantos amigos, y la mayoría ya están casados/comprometidos/ocupados, así que no los veo con tanta frecuencia. Siendo hoy un día frío, sin mejor plan que quedarme en mi casa, entré al chat.

Primero, el descarte de siempre... de 10 saludos, 8 son para temas sexuales. Después, responder los saludos decentes, a ver si de alguno sale alguna conversación interesante. Y de forma fluida y para mi sorpresa, lo encontré. Una persona aparentemente de bien, con la que podía hablar de temas inocuos y reírme mientras pasaba la tarde del sábado. Tan interesante, que accedí a darle mi número para seguir en contacto por whatsapp.

Claro, cuando uno da el whatsapp es para chatear. No para mostrar la foto. No me considero atractiva, así que obviamente no tengo foto en whatsapp. Mi única ambición era chatear con alguien que encontré interesante. Debo decir que la foto de él no era nada del otro mundo, un colombiano común y corriente. Si me lo hubiera encontrado en la calle, tal vez ni me habría dado cuenta (además porque no voy muy atenta a lo que pase a mi alrededor).

Pero él si quería una foto, así que envié la menos desfavorecedora de 5 que encontré. Unos cuantos minutos después, se despidió para terminar de hacer el pesebre...

AH???

1. No conozco ningún hombre que viviendo solo, haga el pesebre. En el mejor de los escenarios, lo hace la novia, la mamá o la señora que va una vez a la semana a arreglar el apartamento.

2. ¿Quién interrumpe el hacer el pesebre para ponerse a chatear?

CONCLUSIÓN: Este imbécil me vio la cara de idiota. Si, gorda, fea y ahora idiota.

¿Qué le hace pensar a un hombre que en un chat va a encontrar una mujer esbelta y hermosa?

¿No se dan cuenta que las esbeltas, hermosas, y que además puedan tener una conversación interesante, tienen mejores planes que chatear???

Pero esto no es todo.... No.

Ante semejante salida en falso, acudí a la sensatez y simplemente borré el contacto. Pero una hora después recibo de su número (que reconocí porque en whatsapp sale su foto), el siguiente "chiste":

"Un miquito está llorando porque es muy feo, y la mamá le dice "tranquilo, si tu lloras por eso, imagínate el que está leyendo este mensaje""!

¿Me lo tenía que decir?. Yo ya me había dado cuenta que el joven había preferido sacarme de taquito porque le parecí o muy fea o muy gorda o ambas. ¿Para qué p#&$" me tenía que mandar ese chiste?

Bueno. Lo que no te mata, te hace más fuerte.

Hoy soy sólo un poquito más fuerte.

Espero que esto me prepare para todo lo que pueda pasar.










jueves, 28 de noviembre de 2013

Cosas que quiero tener en MI casa

1. Una cama gigante! Si, para mi sola.
2. Una mesa para armar rompecabezas.
3. Un sofá para leer libros y hacer la siesta.
4. Un tapete en el que me pueda sentar, meditar, mirar al techo, etc.
5. Un televisor gigante para ver mis películas favoritas.
6. Una ventana gigante para ver los atardeceres.


Diario, día 2

Cumpliendo el propósito de esta semana, escribo mi supuesto diario por segundo día.

Hoy: despedida de fin de año de la oficina. Como es usual, me quede sentada esperando que alguno de mis compañeros me sacara a bailar... obviamente no paso.

El resto...igual.




sábado, 19 de octubre de 2013

Porque yo también tengo mi corazoncito

Ya he escrito muchas veces que no puedo seguir viviendo de ilusiones. Pero las ilusiones me buscan. Supongo que es lo mismo que le pasa a cualquier adicto cuando trata de dejar su vicio... lo ve por todas partes. 

Además de las ilusiones recurrentes antes de dormir o cuando no quiero trabajar, me persiguen los señuelos, las falsas pistas de que algo bueno va a pasar. Esta vez fue con el músico. La historia igual a la de la vez pasada: mi amigo me llama, "adivine quien le mandó saludos", mi corazón late más fuerte, me pongo roja, y con alguna frase tonta llegamos al músico... que supuestamente nos va a invitar a un concierto/evento o lo que sea este sábado (léase hoy, el día que escribo la entrada). Como dignidad me queda poca, obviamente dije que si, que en donde y a qué hora... Hasta las 7pm tenía la mínima ilusión de que mi amigo me llamara para ir al supuesto concierto...

Si yo trato de no ilusionarme solita, ¿por qué el desocupado destino me hace estas bromas?. A mi favor debo decir que no me entusiasmé tanto como la vez pasada... ni siquiera pensé que me iba a poner, porque en el fondo, mi parte racional sabía que no me iban a llamar. Pero tenía una esperanza, pequeña si, pero esperanza, y ahora tengo tristeza, no tan pequeña.

sábado, 5 de octubre de 2013

Y dicen que los peores días son los domingos por la tarde...

Es sábado. Mientras me como las uñas miro a la hoja en blanca sin saber exactamente de que quiero escribir o si de verdad quiero hacerlo.

A veces escribo porque en un golpe de supuesta iluminación llego a pensar que así podré desahogarme y encontrar la solución a mis inconformidades (porque problemas, lo que se dice problemas, no son).

Mis inconformidades:

  1. Todavía no vivo sola. Pero afortunadamente tengo un techo, vivo con mi familia y mi trabajo permite que no nos falte nada de lo indispensable.
  2. No tengo novio, amante, amigo con derechos y nada que se le parezca. Ni un triste admirador.... Pues esto tampoco es un problema. Es una realidad. Me encantaría dejar de pensar en esto. Si no hay, pues no hay y punto. No todas nacimos para ser amadas/idolatradas/admiradas. Claro que sueño con ser hermosa, tener alguien que se enamore perdidamente de mi (que sea inteligente, apuesto, atlético, caballero... no cualquier cosa), pero aunque soñar no cuesta nada, siempre llega un momento de lucidez y frustración al darme cuenta que nada es ni será real...Lo mejor sería poder dejar de pensar en esto y continuar construyendo mi vida, mi mundo de un solo habitante.
  3. Soy gorda y fea. Pues lo de gorda es un problema de salud. Obviamente eso tiene un gran impacto en el asunto anterior, pero el único problema real de la obesidad es la salud. El resto son problemas mentales que tengo.
  4. No me gusta lo que hago? Lo escribo con interrogación porque no lo se... algunos días me encanta estar en el trabajo e ir cerrando temas. Otros me siento mediocre, no soy capaz de escribir ni un correo con sentido y solo espero con ansias que se acabe el día. Esto si puede ser un problema... auto-inventando, pero problema porque se puede volver un gran obstáculo en ese aspecto de mi vida que alguna vez me hizo feliz: mi trabajo.
Lo que no quiero:

A pesar de no ser del todo feliz, espero y le pido a Dios no aceptar algo que vaya en contra de lo que en realidad soy y quiero:

  1. No quiero un esposo/novio/pareja que no me quiera o que esté conmigo por los motivos equivocados (solo sexo, dinero, porque le gustan las "gorditas"-insertar cara enferma-, porque me vea desesperada, porque sea su "peor es nada", porque necesita/quiere una mujer que lo este esperando en la casa y que le mantenga todo al día, por lástima).
  2. No quiero estar con alguien a quien no amo o por los motivos equivocados (como no quedarme sola, no pasar las fechas especiales pensando en lo aburrido de mi vida, porque es el único que me volteó a mirar, por lástima)
  3. No quiero estar con alguien que no me valore lo suficiente, que no sea un caballero, que en algún momento me alce la voz o me anule ante los demás.
  4. No quiero estar con alguien que no me admire.
  5. No quiero alguien que estaría dispuesto a que yo lo mantenga. 
  6. No quiero una persona mentirosa o infiel.
  7. No quiero estar con alguien para quien yo no sea suficiente.
  8. No quiero estar con un machista de esos que cree que mi papel como esposa es satisfacer sus deseos, mantener la casa impecable y atenderlo a el y a sus amigos.
  9. No quiero alguien que crea que mi carrera profesional es menos importante que la de él.
  10. No quiero alguien que no sea capaz de aceptar y compartir con mi familia.
  11. No quiero estar con un hombre que prefiera pasar todos los fines de semana con su familia o amigos que conmigo.
  12. No quiero alguien que no sea capaz de hacerme reír. 
  13. No quiero estar con alguien que no se muera por quitarme la ropa. 
  14. No quiero tener hijos si se van a volver la excusa para detener mi carrera, para que no tenga tiempo para mi o para dejar de conocer el mundo.
  15. No quiero viajar con personas que me amarguen las vacaciones.
  16. No quiero estar con personas desagradecidas, arrogantes o soberbias.
¿Y si lo que quiero y funciona para mi es estar sola?

domingo, 29 de septiembre de 2013

Hechos y datos

Otra vez caí en la trampa de las salidas con gente del trabajo. Siempre me entusiasmo, siempre me insisten para que vaya, esta vez básicamente no tuve que pagar ni un trago, pero huí bastante temprano, cuando todos empezaron a bailar... Ya saben, nadie saca a bailar a la gorda.

Lloré cuando llegué a un lugar seguro. Cómo es posible que a estas horas de la vida me siga pasando lo mismo?

Hechos:

  • Tengo que interiorizar muchas cosas: principalmente que soy gorda, que soy fea y que estoy sola.  Que si la gente es amable conmigo es porque les caigo bien, no porque me consideren una mujer atractiva y que ninguno de mis amigos o compañeros está secretamente enamorado de mi... y mi jefe tampoco.
  • El fin de semana quería salir, pero me encontré de intrusa en cumpleaños infantiles y pagando millonadas en la peluquería.
  • Necesito asimilar que esta es mi vida. Que no puedo esperar un milagro que me convierta de un día para otro en una mujer bella, esbelta, arrolladora y exitosa porque simplemente a mi me tocó otra vida.


Datos:

  • 90 kilos
  • Relaciones sexuales: 0 en 2 años
  • Nueva orientación sexual: Asexual 
  • Edad: 31 
Dato curioso:
  • Ahora me gusta ooootro compañero de la oficina.




martes, 3 de septiembre de 2013

No quiero vivir de ilusiones

Hace año y medio terminé con Javier, y si mal no recuerdo hace dos años no tengo relaciones sexuales. Así que para fines prácticos, soy virgen, otra vez. Pero no de las virgenes recatadas y con convicción; no, soy una de esas vírgenes a las que nadie se quiere comer. Y si me veo en un espejo, pues confieso que si yo fuera hombre, a mi tampoco me darían ganas. De hecho cuando me veo en un espejo me dan ganas de llorar... de castigarme por haber alcanzado esta dimensión.

El problema es que yo, en el fondo, y no se a causa de qué instinto, me creo divina! creo que todos los hombres que me ven se sienten al menos un poco atraidos por mi y que los que a mi me gustan, me aman en secreto pero son muy tímidos para confesarlo... Si, esa soy yo. Una ilusa que se queda dormida cada noche convencida de que su vida, en todos los aspectos pero especialmente en el sentimental, tendrá un desenlace de novela rosa. No crean que soy realista e imagino que voy a terminar casada con un hombre normal, de buenos sentimientos, inteligente, pero tal vez no muy atlético y/o atractivo... No, yo me imagino con un hombre alto, MUY atlético, fuerte, y obviamente inteligente (rayando en lo brillante) y de muy buenos sentimientos. Ajá... ¿y como se supone que semejante especimen va a combinar conmigo? ¿Nos vamos a conocer mientras trotamos en Central Park o a la salida del gimnasio (él después de pasar por la sección de pesas y yo después de clase de pilates)?¿Tal vez en unas vacaciones de esas extremas a las que van hombres interesantes, apuestos, atléticos e inteligentes?... Todas estas opciones son más que remotas: soy sedentaria, escasamente camino 5 cuadras a la semana, no hago ejercicio y obviamente mi estado físico (ni el anímico) no da para una caminata ecológica, ahora menos para unas vacaciones extremas... Ah, y tampoco conozco Nueva York.

Esta es una entrada más que absurda y redundante, pero la escribo para que la "yo" que lea esto en unos minutos se de cuenta de lo rayada que esta y de lo ridículo de sus ilusiones. Por eso voy a describir mis/sus tres "candidatos" más recientes:

  • Carlos: Creo que nunca lo he mencionado en este blog. Carlos es alto, atlético, muy inteligente, exitoso en su trabajo y hasta próspero. Por un tiempo estuvimos trabajando juntos... y obviamente el me llevaba unos cuantos años luz de progreso laboral. Sin embargo creo que le generaba cierta credibilidad porque el joven me preguntaba cosas y pedía mi opinión. Cuando Carlos cambió de trabajo, pasó a mi oficina a contarme de la nueva oportunidad que tenía y a preguntarme que opinaba al respecto... La película continuó en mi pantalla mental, cuando empecé a imaginar que ese era el paso para una nueva amistad que podría "profundizarse" ahora que ya no ibamos a trabajar en la misma empresa. La realidad terminó en que el se fue y nunca más volvió a mi oficina (y mucho menos a llamar... Bueno, si llamó una vez como saludando a todo el mundo y saltando de extensión en extensión)
  • Alan: La historia de Alan debe estar en una entrada vieja, después de la que no se han tenido avances. Nunca lo volví a ver. Ya ni siquiera estoy en contacto con el amigo que teniamos en común; pero en mi cabeza, sigue protagonizando en una que otra oportunidad mi comedia romántica.
  • Federico: Este fue la cita a ciegas de una amiga (historia que también escribí en una entrada anterior). Las cosas con mi amiga no se dieron y obviamente supuse que era porque la que le había gustado era yo... obvio que no. Mi otra amiga, la que los presentó, llegó a contar el otro día que el joven estaba detrás de otra fulana en una fiesta (y como yo no estaba invitada al mencionado evento, el orden lógico nos indica que la fulana no soy yo).

Así que, mi querida "yo del futuro", deje de soñar estupideces por favor. Hay mucho trabajo por hacer y muchas deudas que pagar como para que siga perdiendo tiempo valioso pensando en novelas sin piso ni techo y en lamentarse cada vez que por fin entiende que ninguno de sus amores platónicos la va a llamar / visitar/ buscar/ conquistar/ amar.